LA SUPERNOVA MÁS RECIENTE

JESÚS TEJEDERAS DORADO en
el Paseo por la Ciencia 2007
La noche del viernes 16 de
mayo fue una noche mágica: Repasamos los hitos más
importantes de la APCCC, en los que Jesús participó
activamente; reconocimos el trabajo y la ilusión de nuestro
primer socio de honor; contactamos con las antípodas y
contemplamos una bella ciudad, a punto de dormirse, en vez
del cielo, que se nos mostró esquivo.
Todos sabíamos que Jesús estaba
mal, que extraía fuerzas casi de la nada.
Tiempo tuvimos para emocionarnos y
para reír. Para mirar al pasado. Pero el futuro...
El futuro es implacable. Unas horas
después nos enteramos de la triste noticia. Se fue como una
supernova. Tras un estallido de luz final, haciendo lo que
siempre ha hecho, mostrarnos el universo, su universo.
De aquella noche y de estos tres
últimos años retengo en mi memoria muchas cosas. La última
(o tal vez la penúltima) es el aprecio, la admiración y el
cariño que despierta Jesús en sus compañeros/as de la APCCC,
de trabajo y de la AAC. Y la última frase de su
intervención: "Enamoraos otra vez de vosotros mismos.
Mirad a vuestro interior: eso es al fin lo que permanece."
Ayer, 18 de mayo, Jesús nos dejó
físicamente. Pero nos queda su recuerdo, su obra y su
capacidad de superación, a pesar de su dura enfermedad.
Una supernova, la más reciente, nos
mira desde muy lejos. No podemos verla a simple vista. Sólo
con los ojos del corazón. O con el telescopio que nos regaló
Jesús.
Córdoba, 19 de mayo de 2008.
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